Maria de los An...'s profileEspacio de Maria de los ...PhotosBlogGuestbook Tools Help

Espacio de Maria de los Angeles

Maria de los Angeles

¡Gracias por tu visita!

Gracias por todos los lindos mensajitos que me dejan y disculpen si no les respondo a todos... Espero de corazón que disfruten de los diferentes textos que voy sumando a mi blog...

Cariños...

¡¡Paz y bien!!

                 Maria de los Angeles

Please wait...
Sorry, the comment you entered is too long. Please shorten it.
You didn't enter anything. Please try again.
Sorry, we can't add your comment right now. Please try again later.
To add a comment, you need permission from your parent. Ask for permission
Your parent has turned off comments.
Sorry, we can't delete your comment right now. Please try again later.
You've exceeded the maximum number of comments that can be left in one day. Please try again in 24 hours.
Your account has had the ability to leave comments disabled because our systems indicate that you may be spamming other users. If you believe that your account has been disabled in error please contact Windows Live support.
Complete the security check below to finish leaving your comment.
The characters you type in the security check must match the characters in the picture or audio.
ELIMINADOwrote:
 
MUY BUÉN COMIENZO DE SEMANA...
SE FELIZ...
BESINES
AVY.
Aug. 18
Dec. 2
Hola. Solo pasaba para dejar mi saludo, ya que entre por casualidad y la verdad es que me encanto tu space. Cariños. Gaby
Oct. 1
August 04

Canasto de carbon

Canasto de Carbón 
abuelo y nieto
 
Se cuenta la historia de un anciano que se mantuvo en una granja en  las montañas de Kentucky oriental con su joven nieto. 
Cada mañana, el Abuelo se sentaba temprano
en la mesa de la cocina para leer su vieja y estropeada Biblia. 
Su nieto que  quería ser tal como él, intentó imitarlo de cualquier manera.Un día el nieto preguntó, "Abuelo, yo intento leer la  Biblia, me gusta pero yo no la entiendo, y lo que logro  entender se me olvida en cuanto cierro el libro.
¿Qué hay de bueno en leer la Biblia?  Preguntó el Nieto 
El Abuelo calladamente dejó de echar carbón en la  estufa y dijo:
"Baja el canasto de carbón y ve al río y tráeme un canasto de agua."   
biblia
 
El muchacho hizo tal y como su abuelo le dijo, aunque toda el agua  se salió antes de que él pudiera volver a la casa.   
El abuelo se rió y dijo, "Tendrás que moverte un poco más rápido la próxima vez”. 
y lo envió nuevamente al río con el canasto para intentar de nuevo. 
  Esta vez, el muchacho corrió más rápidamente,  
pero de nuevo el canasto estaba vacío antes de que llegara de vuelta a casa.
Ya sin respiración, le dijo a su abuelo 
que era "imposible llevar agua en un canasto,"
y  fue a conseguir un  balde a cambio. 
El anciano dijo: "yo no quiero un balde de agua”; 

canasto
 
Yo quiero un canasto de agua.
Tu puedes hacer esto.
“Tu simplemente no estás  intentando lo suficiente,"
y salió a la puerta para mirar la prueba del muchacho de nuevo.   
A estas alturas, el muchacho sabía que era imposible, pero  quería mostrar a su abuelo que aún cuando corriese tan rápido como podía, el agua se saldría antes que llegase a la casa. 
El muchacho sacó el agua y corrió  fuerte, pero cuando llegó donde su abuelo el canasto  estaba de nuevo vacío.  
Ya sin poder respirar, dijo; 
"¡Mira Abuelo, es inútil!"  
 
"¿Por qué piensas que es inútil"? dijo el anciano,
"Mira dentro del canasto".
El muchacho miró el canasto 
jesus_christ
y por primera vez comprendió que el canasto parecía diferente. 
En lugar de un sucio canasto carbonero, estaba limpio.  
"Hijo –dijo el abuelo -  esto es lo que pasa cuando tu lees la Biblia. 
Tal vez no puedes  entender o recordar todo,  
pero cuando la lees, te cambiará el interior. 
 
Ésa es la obra de Dios en nuestras vidas. 
Para cambiarnos desde adentro  
y lentamente transformarnos en la imagen de Su Hijo."   
 
“En efecto, la palabra de DIOS es viva y eficaz, más penetrante que espada de doble filo, y penetra hasta donde se dividen el Alma y el Espíritu, los huesos y los tuétanos, haciendo un discernimiento de los deseos y los pensamientos más íntimos”. 
Hebreos 4, 12. 
jesus2
 

El puente

EL PUENTE

 Esta es la historia de un par de hermanos que vivieron juntos y en armonía por mucchos años. 
Ellos vivían en granjas separada pero un día…
Cayeron en un conflicto, este fue el primer problema serio que tenían en 40 años de cultivar juntos hombro a hombro, compartiendo maquinaria e intercambiando cosechas y bienes en forma continua.
Comenzó con un pequeño malentendido y  fue creciendo … 
hasta que explotó en un intercambio de palabras amargas seguido de semanas de silencio.
 
- Una mañana alguien llamó a la puerta de Luis. Al abrir la puerta, encontró a un hombre con herramientas de carpintero "Estoy buscando trabajo por unos días", dijo el extraño, "quizás usted requiera algunas pequeñas reparaciones aquí en su granja y yo pueda ser de ayuda en eso".
 
-"Sí", dijo el mayor de los hermanos, "tengo un trabajo para usted. 
 
Mire al otro lado del arroyo, en aquella granja vive mi vecino, bueno, de hecho es mi hermano menor.  
La semana pasada había una hermosa pradera entre nosotros pero él desvío el cauce del arroyo para que quedara entre nosotros. Él pudo haber hecho esto para enfurecerme, pero le voy a hacer una mejor.  
¿
Ve usted aquella pila de desechos de madera junto al granero? Quiero que construya una cerca de dos metros de alto, no quiero verlo nunca más."  
El carpintero le dijo: "creo que comprendo la situación".
El hermano mayor le ayudó al carpintero a reunir todos los materiales y dejó la granja por el resto del día para ir por provisiones al pueblo.  
Cerca del ocaso, cuando el granjero regresó, el carpintero justo había terminado su trabajo.  
El granjero quedó con los ojos completamente abiertos, su quijada cayó.
 
No había ninguna cerca de dos metros. En su lugar había un puente que unía las dos granjas a través del arroyo. 
Era una fina pieza de arte, con todo y pasamanos. 
En ese momento, su vecino, su hermano menor, vino desde su granja y abrazando a su hermano mayor le dijo: 
 
-"Eres un gran tipo, mira que construir este hermoso puente después de lo que he hecho y dicho". 
 
Estaban en su reconciliación los dos hermanos, cuando vieron que el carpintero tomaba sus herramientas.  
-"No, espera". "Quédate unos cuantos días tengo muchos proyectos para ti", le dijo el hermano mayor al carpintero. 
 
"Me gustaría quedarme", dijo el carpintero, "pero tengo muchos puentes por construir". 
 
Muchas veces dejamos que los malentendidos o enojos nos alejen de la gente que queremos, muchas veces permitimos que el orgullo se anteponga a los sentimientos,  
No permitas que eso pase en tu Vida.
Aprende a perdonar y valora lo que tienes.  
Recuerda que perdonar no cambia en nada el pasado pero si el futuro.  
No guardes rencores ni sentimientos de amargura que solo te lastiman, te alejan de Dios y de las personas que te quieren,  
Aprende a ser feliz y disfruta de las maravillas que Dios ha creado. 
Él te ama y desea que tengas una vida dichosa, llena de amor y armonía.
 
No permitas que un pequeño desliz malogre una gran amistad... 
Recuerda que el silencio a veces es la mejor respuesta...
Una casa felíz es lo que más importa. Haz todo lo que esté a tu alcance para crear un ambiente en armonia.
Recuerda que la mejor relación es aquella donde el amor entre dos personas es mayor de que la necesidad que ellas tienen una por la otra...

La puerta

LA PUERTA o EL MIEDO

 

En una tierra en guerra, habí­a un rey que causaba espanto. Siempre que hací­a prisioneros, no los mataba, los llevaba a una sala donde habí­a un grupo de arqueros de un lado y una inmensa puerta de hierro del otro, sobre la cual se veí­an grabadas figuras de calaveras cubiertas de sangre.

En esta sala el rey les hací­a formar un cí­rculo y les decía entonces... "Ustedes pueden elegir entre morir atravesados por las flechas de mis arqueros  o pasar por esa puerta misteriosa". 

 Todos elegí­an ser muertos por los arqueros.  

Al terminar la guerra, un soldado que por mucho tiempo había servido  al rey se dirigió al soberano y le dijo: --"Señor, ¿puedo hacerle una pregunta?"

Y le responde el rey:

--"Dime soldado".

--"¿Qué habí­a detrás de la horrorosa puerta?".

--"Ve y mira tú mismo", respondió el rey.

 El soldado entonces, abrió temerosamente la puerta y, a medida que lo hacía, rayos de sol entraron y aclararon el ambiente... y, finalmente,  descubrió sorprendido que la puerta se abría  sobre un camino que conducía a la libertad.

El soldado admirado sólo miro a su rey que le decí­a: --

"Yo le  daba a ellos la elección, pero preferí­an morir que arriesgarse a abrir esta puerta".

¿Cuántas puertas dejamos de abrir por temor?.
¿Cuántas veces perdemos la libertad y morimos por dentro, solamente por sentir miedo de abrir la puerta de nuestros sueños o nuestras metas?

Juan 10:9
"Yo soy la puerta; el que por mi entrare, será¡ salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos."

Apocalipsis 3:8

"Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre."



Cerrando circulos

CERRANDO CIRCULOS ... o LAS ETAPAS
de Paulo Coelho

“Todo tiene su tiempo, y todo
lo que se quiere debajo el
cielo tiene su hora”...
Eclesiastés 3:1.
 


“LAS ETAPAS”

 
Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida.
Si insistes en permanecer en ella, más del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto.
Cerrando círculos, cerrando puertas, cerrando capítulos, como quieras llamarlo; lo importante es poder cerrarlos, dejar ir momentos de la
vida que van clausurándose.

¿Terminó con su trabajo? ¿La relación se terminó? ¿Ya no vive más en esa casa? ¿Debe irse de viaje? ¿La amistad se acabó?
Puede pasarse mucho tiempo de su presente "revolcándose" en los porqués, en regresar el cassette y tratar de entender
¿por qué sucedió tal o cual hecho?

El desgaste sería infinito porque en la vida, usted, yo, su amigo, sus hijos, sus hermanas, todos y todas, estamos orientados a ir cerrando
capítulos, a pasar las hojas, a terminar con etapas, o con momentos de la vida, y seguir adelante.
No podemos estar en el presente añorando el pasado, ni siquiera preguntándonos ¿por qué?
Lo que sucedió… sucedió, y hay que soltar, hay que desprenderse.

No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener
vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros.
¡No! ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!
Por eso es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, botar documentos, vender o regalar libros.
Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación: dejar ir, soltar, desprenderse.

En la vida nadie juega con las cartas marcadas, hay que aprender a perder y a ganar.
Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir sólo con lo que tenemos en el presente.
¡El pasado ya pasó!
No espere que le devuelvan algo, no espere que le reconozcan sus méritos, no espere que alguna vez se den cuenta de quien es usted.
Suelte el resentimiento, encender "su televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarlo mentalmente, envenenarlo, amargarlo.

La vida es para vivirse hacia adelante, nunca para atrás. Porque si usted anda por la vida dejando puertas abiertas, “por si
acaso”, nunca podrá desprenderse de eso, ni vivir lo de hoy con satisfacción.
Noviazgos o amistades que nunca clausuran, posibilidades de "regresar“ ¿para qué?
Necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron… ¡si puede enfrentarlos
ya y ahora, hágalo! si no, déjelos ir, cierre capítulos.

Dígase a usted mismo que no, que no vuelve. Pero no lo haga por orgullo ni por soberbia, sino porque usted ya no encaja allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese trabajo.
Usted ya no es el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por tanto, no hay nada a que volver.
Cierre la puerta, pase la hoja, cierre el círculo. Ni usted será el mismo, ni el entorno al que regrese será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático.

Es salud mental, amor por usted mismo, desprender lo que ya no está en su vida. Recuerde que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir porque: cuando usted vino a este mundo llegó sin ese “adhesivo”, por
tanto es "costumbre" vivir pegado a él, y es trabajo suyo aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que  hoy le duele dejar ir.

Es un proceso, esto de aprender a desprenderse, y humanamente puede lograrse porque, le repito, ¡nada ni nadie nos es indispensable!
Sólo es costumbre, apego, necesidad. Pero cierre, clausure, limpie, tire, oxigene, despréndase, sacuda, suelte. Hay tantas palabras para
significar salud mental, y cualquiera que sea la que escoja, le ayudará definitivamente a seguir hacia adelante con tranquilidad.
¡Así es la vida!

Paulo Coelho

No os conforméis a este siglo,
sino transformaos por medio de la
renovación de vuestro
entendimiento, para que
comprobéis cuál sea la buena
voluntad de Dios, agradable y
perfecta”.
Romanos 12:2

Olvidando ciertamente lo que
queda atrás, y extendiéndome a lo
que está delante, prosigo a la meta,
al premio del supremo llamamiento
de Dios en Cristo Jesús”.

Carta de Javier Methol (sobreviviente tragedia y milagroAndes)

CARTA DE JAVIER METHOL A AGUSTINA



Por varios lados me ha llegado la carta que reproduzco abajo. Una adolescente, Agustina, le envió a sus amigas un mail, contándoles que estaba leyendo el libro "La sociedad de la nieve", y que tan "copada" la tenía la lectura, que decidió ponerse en contacto con Javier Methol (sobreviviente de los Andes, padre de cuatro hijos cuando el accidente, que estaba casado con Liliana, a la que perdió en la avalancha de nieve que sufrieron en los Andes), para hacerle esta pregunta: ¿cómo es posible que usted le agradezca tanto a Dios, si su esposa murió de una forma tan horrible? Methol le contestó y a Agustina, impresionada, le faltó tiempo para remitir a un montón de gente su respuesta, que éstos a su vez enviaron a otros y así sucesivamente... y que hoy les llega a ustedes.


Hola querida Agustina:
Te voy a tratar así porque tienes la edad de mi hija menor, así que casi te conozco.- Nada hubiéramos logrado nosotros sin el Amor con el que Dios nos unió en Su Mandamiento: "Ama a tu prójimo como a ti mismo", porque así, unidos, logramos la fe y la esperanza que nos dieron la fuerza para luchar por la vida de todos por igual.- Agustina: El accidente lo causó totalmente un error humano de los pilotos y no podemos culpar a Dios por los errores de los hombres. Y entonces se produjo el primer milagro: "Medio avión, sin alas ni pilotos, increíblemente aterrizó en medio de lo imposible".- Hoy día, expertos de las FFAA expresan que eso es imposible que suceda de nuevo, porque si se hubiera partido un metro antes o un metro después, nadie se hubiera salvado.- Cómo podemos no agradecer a Dios.- Cómo podemos no agradecer a Dios cuando nos mantuvo vivos a pesar de que el mundo nos había dado por muertos, dándonos los medios y el camino para salir. Sí, Agustina, yo sé lo que tú piensas.- ¿Cómo puedo agradecer cuando Liliana murió de una manera tan horrible? Pero yo te digo: Liliana no murió porque nos dejó tanto amor, que sigue viva en nuestros corazones.- Sólo su cuerpo quedó enterrado en la nieve, porque su alma está junto al Señor y todo su amor quedó en mi corazón para que yo lo devolviera a nuestros hijos.Nadie la recuerda por cómo murió y sí, por cómo vivió. Fíjate qué injusto sería yo si viviera llorando su muerte y olvidando todos los momentos llenos de amor y felicidad que compartimos mientras vivimos juntos.- Hoy, cuando la recuerdo o veo una foto suya, sonrío recordando su amor.-Recuerda, Agustina: las personas mueren recién el día que las olvidamos y por lo tanto, nunca llores a los que amas porque los mantienes vivos en tu corazón. Además, la capacidad de amar del ser humano es infinita y puedes amar a varias personas al mismo tiempo y con la misma fuerza. Yo, después de ser padre y madre durante cinco años, me volví a casar con Ana María y con ella tuvimos cuatro hijos más. Amo a Ana María con todas mis fuerzas y ella lo sabe, pero no he dejado de amar ni a Liliana, ni a mis padres, ni a mis hermanos fallecidos.- La muestra del amor infinito nos la da Jesús Cristo, que hasta su vida dio para salvarnos.- Nunca reniegues de Dios ni de Cristo, que son una misma persona, porque es el único que permanecerá a tu lado en los peores momentos, consolándote y ayudándote y ten cuenta que, aunque tú no lo veas, Él siempre te escucha si le hablas desde el corazón, porque a tu corazón Él te contestará.- Lo hace conmigo siempre que lo necesito.- Prueba hacerlo con amor y lo comprobarás. Recibe querida Agustina un cariñoso beso y abrazo de padre, con mi deseo de que, junto a tus seres queridos, Dios te bendiga y proteja con el mismo Amor que lo hizo con nosotros en la montaña.

Javier Methol


ENTREVISTA A JAVIER METHOL: "...PARA MI ESE FUE EL VERDADERO MILAGRO DE LOS ANDES..."
(Fuente: www.ivythomas.edu.uy Hecho por:Francisco Cabrera;Juan Bautista Cantú;Camila Gómez;Belén Manfredi;Magdalena Sebé)

Entrevistamos a Javier Methol uno de los 16 sobrevivientes del catastrófico accidente de los Andes del 13 de octubre de 1972. Se presentó vistiendo una camisa de color celeste, un jean, una campera sobre sus hombros, y championes. Él tuvo un trato muy amable con nosotros, se mantuvo abierto hacia todas las preguntas. Nos dimos cuenta de que no tenía ningún remordimiento y posterior a la entrevista le mostramos unas preguntas que ya teníamos planteadas; de las cuales algunas pensamos que no eran muy adecuadas para preguntar. Él estuvo dispuesto a contestar absolutamente todas ellas y más, las cuales se nos venían a la cabeza durante la entrevista.


-¿Cuántos años tenias en ese momento?

-36. Duplicaba a los mas jóvenes que tenían 18 años

-¿Qué puedes recordar de aquella fatídica tarde a bordo del Fairchild de la fuerza aérea?

-El vuelo fue de terror, era todo diversión. Cuando nosotros entramos a la Cordillera hubo una tormenta que tapó el avión de nubes. No se veía nada, y era toda gente joven que hacían chistes y bromas. Cuando agarrábamos pozos de aire todos gritaban: “¡Ole!” Uno de ellos agarró el micrófono y dijo: “Por favor abróchense los cinturones para que no se desparramen los cadáveres”... Pero de repente el avión entro en un pozo de aire y empezó a descender 200 o 300 metros y cuando salimos de él, salimos también de las nubes. Estábamos volando a  2 metros por encima de las rocas. Ahí, evidentemente algo iba a suceder; pusieron los motores a toda potencia mientras Liliana y yo rezábamos juntos de la mano.

-¿Qué pensaste que iba a suceder?

-Mira… sólo Dios lo sabe. Tú la esperanza nunca la perdés. Mientras estás vivo siempre tenés esperanza. De repente se sintió un gran ruido, otro y después un “ghrsssshh", un ruido como que iba arrastrándose el avión y de repente se detuvo. “PARA MI ESE FUE EL VERDADERO MILAGRO DE LOS ANDES”: Medio avión sin alas y sin piloto que lo dirigiera aterrizó en el medio de la Cordillera... ¡Imposible! Sólo Dios pudo hacerlo.


-¿Y cómo fue la primera noche allá?

-La primera noche hacia un frío tremendo. Enseguida apareció el capitán del equipo de rugby, que se sentía culpable porque él había organizado todo y empezó a rezar y a poner orden. En ese momento se le declaró líder; todos pusimos todo lo que podíamos  de nosotros y empezamos a ayudar. Se agarró ropa; nadie dijo esto es mió, esto es tuyo, era del que agarraba, y si había uno que tenía frió se le daba mas ropa. Y con los forros de los asientos se hicieron mantas. Pero el calor más grande no lo daban ni las mantas ni los pulóver, era el calor humano. De entrada tuvimos que atender a los heridos, habían muertos y nos teníamos que ayudar entre todos, a la par, luchando por la vida de los demás; lamentablemente todos no se pudieron salvar.

-¿Eras consciente de los que estaba pasando?

- Sí totalmente. Un día mi esposa me preguntó: “¿Javier, pensás que vamos a salir de ésta?” Y le respondí: “Mira donde estamos y vivos. Evidentemente si estamos aquí vivos es porque Dios tiene una misión para nosotros.”

-¿Nos podrías describir el lugar donde se encontraban?

-Era todo blanco, blanco. Nevó como hace muchísimos años que no nevaba.

-¿Cómo era la convivencia?

-Muy buena. Todos luchaban por el bien de todos y en ningún momento nadie tiro para sí, compartíamos absolutamente todo, la comida, el agua, el abrigo y sobretodo el cariño.

-¿Se creó una rutina?

-Era según la situación. Era horrible ver que uno estaba muy herido, que el salvataje no llegaba y que se morían. Hubo casos que se hubieran salvado si el rescate llegaba a tiempo. Había dos chicos que no eran médicos pero hicieron de médicos y atendieron esos casos.

-Haz un esfuerzo, trata de rescatar algo un hecho, una cara, algo que te impresionó

-Te impresionaba todo pero tenías que sobrepasarlo. En la montaña tuvimos la opción de morir o vivir y elegimos vivir. Hicimos lo imposible para que todos vivieran, lamentablemente no todos lo lograron. Había un chico, que murió después, que tenía una pierna engangrenada y estaba muy mal, pero sin embargo era él el que mas espíritu daba  y cuando lo iban a atender decía” No, no, atiendan a fulano que esta peor que yo”. El ánimo que daba ese chico era extraordinario

-Después de que se les acabaron las provisiones que tenían, ¿cómo hacían para sobrevivir?

-Mira… nosotros comíamos un cuadradito de chocolate y la tapita de un desodorante con vino, eso era de mañana y de noche. Después que se acabó todo fuimos a ver si encontrábamos alimento haciendo excursiones en búsqueda de valijas con comida o líquenes en las rocas pero fue todo infructuoso Habíamos intentado comer cualquier cosa, masticar cuero entre algunas, pero ya no quedaba nada... Y en un momento uno de los chicos dijo: “Estamos rodeados de proteínas”.... Se escuchó un silencio y todos comprendimos lo que pasaba, se refería a los cuerpos sin almas de nuestros amigos muertos. Se discutió y ocurrió entonces el acto de más valentía, que fue cuando el chico comió el primer pedazo de carne humana, después de él fueron uno tras  otro a seguirlo.


-¿Cómo hacían para conseguir el agua?

-Los primeros días era derretir hielo en la boca. Si el frió era grande, el hambre era peor y la sed mucho peor. Nosotros derretíamos hielo en la boca o en una botella, el hielo te quemaba los labios y nunca tenías la suficiente agua para satisfacer. Entonces se nos ocurrió poner una chapa a la hora del sol, el cual era muy fuerte, y conseguíamos unas pocas gotitas. No daba para satisfacer la sed pero por lo menos era un sorbo de agua por día.

-¿Cómo hacían para no dañarse los ojos?

- Se crearon lentes de la nada. Con un plásticos de la revistas de aviación, se cortaron y se pusieron en trozos, se cocieron con cables y así todos tenían lentes.

-¿Alguna vez el grupo perdió la esperanza?

-Algunos dijeron que se iban a morir y así fue. Pero otros como yo nunca perdieron la esperanza, yo siempre supe que saldría de la montaña. Mi fe era muy grande pero no sólo en Dios, sino en mí y también  en todo el grupo. Yo sabía que iba a salir por cuatros razones, mis cuatros hijos

-¿Qué sentiste en la avalancha?

-La avalancha fue terrible, nosotros pensamos que todo lo malo ya había pasado, no podía pasar nada peor, pero repente sentimos un ruido sordo y en tan sólo segundos estábamos tapados de nieve, fue desesperante. Había un encendedor y en el medio de la oscuridad una pequeña luz se podía ver. El encendedor se empezó a apagar y enseguida nos dimos cuenta que era porque nos quedábamos sin oxígeno; no sabíamos si estábamos un metro bajo la nieve o diez. Había un caño en el avión y lo empezamos a sacar para fuera y luego de unos segundos entró aire. Entonces ya sabíamos que podíamos respirar. El avión estaba tapado por dos metros de nieve.

 

-¿Cuántas personas murieron en el alud?

- Ahí murieron nueve personas, el capitán del equipo y Liliana entre otros.

-¿Cómo fue el retorno a Montevideo?

- Maravilloso, cuando llegué pude ver a mis cuatros hijos. Inocentemente ellos se preguntaban: “¿Papá volvió y mamá?”, pero no me decían nada. La mas chiquita que en ese momento tenia 3 años me preguntó: “¿Y mami?” y yo le dije, mami esta en el cielo junto con Dios, porque era tan buena, tan buena que la necesitaba, pero le dio permiso para hablar contigo cada vez que la necesites, así que mira para el cielo,  hablale y ella te va a contestar. Me dijo, “Bueno” y así sucedió. Todos los rugbistas sobrevivientes se fueron a una entrevista en el Christian pero yo me fui con mi familia porque pensé que era más importante estar con ellos.

-¿Se siguen viendo con los sobrevivientes?

-Si una vez al año por lo menos. Todos juntos es muy difícil porque siempre hay alguno viajando o haciendo esto o lo otro. Todos los 22 de diciembre hacemos una fiesta que al principio era sólo para los sobrevivientes pero hoy en día es para nosotros y nuestras familias...

-Bueno muchas gracias, muy amable por toda la información que nos brindó fue un placer entrevistarlo, que nos cuente esta historia tan impactante e interesante.


Historia del Milagro y tragedia de los Andes

por Lord Buworld ( buword.wordpress.com)

Hay episodios en esta vida que lo dejan a uno sin palabras y analizando su propia existencia. Y lo que es más importante, preguntándote por qué damos importancia a cosas que comparadas con otras pierden todo su sentido. Anoche vi un documental que me dejó helado pese a que la historia ya la conocía desde hacía muchísimos años y que siempre me ha fascinado. El documental narra lo ocurrido en 1972 en Los Andes.

 De sobra es conocida aquella tragedia y hazaña de un grupo de muchachos uruguayos, pero por si alguien la desconoce, les resumiré un poco aquel episodio épico de supervivencia y superación de la raza humana.El 13 de Octubre de 1972, un grupo de muchachos, jugadores de rugby, despegó de Uruguay rumbo a Chile para jugar un partido y al mismo tiempo disfrutar de unas pequeñas  vacaciones. Aquel equipo, llamado Old Christians jamás jugaría ese partido, pues su avión se estrelló en la Cordillera de Los Andes, en un lugar perdido entre los picos majestuosos andinos. Allí, perdidos, en un paisaje desolado y dominado por el silencio y la nieve, los 24 supervivientes habrían de sufrir lo inimaginable para mantenerse con vida. Con los escasos alimentos que poseían, esperaban con ansiedad un rescate que no llegaría. Al poco se enteraron por radio que la operación de búsqueda había sido suspendida. La imposibilidad de ingerir alimentos les llevaría a la decisión final de alimentarse de los cuerpos de sus compañeros muertos. Aquello se resumía en vivir o morir. No había otra posibilidad. Con temperaturas que bajaban hasta los -30ºC por las noches y con el peligro latente de los aludes, que acabarían con otros ocho compañeros, sufrieron durante 72 días la tortura a la que la vida los estaba sometiendo.

 Fueron Nando Parrado y Roberto Canessa los que se armaron de valor para afrontar una expedición que finalmente les llevaría a la salvación de todos ellos, cuando se encontraron con el arriero Sergio Catalán.Este documental narra con sus auténticos protagonistas, que vuelven al lugar, aquellos días en los que demostraron una valentía y una capacidad de superación que difícilmente podríamos soportar el resto de los mortales. Con palabras entrecortadas y lágrimas en los ojos, cada uno de ellos da su visión de aquellos 72 días de 1972.Un ejemplo de hasta dónde es capaz el ser humano de superar sus límites. Una hazaña que , 36 años después, sigue levantando el interés de todo el mundo.A mi, por más que vea y lea acerca de esta historia, nunca dejará de provocar mi admiración absoluta.Una historia de auténticos héroes, de ejemplo de solidaridad, de amor por el prójimo, de superación personal. Una de los hechos más fascinantes que la raza humana ha llevado a cabo.

Esos héroes que aún viven se llaman: Fernando Parrado, Roberto Canessa, Roy Harley, Antonio Vizintin, Carlitos Páez, Gustavo Zerbino, Javier Methol, Adolfo Strauch, Eduardo Strauch, José Luis Inciarte, Roberto François, Daniel Fernández, Pedro Algorta, Álvaro Mangino, Ramón Sabella y Alfredo Delgado.Dieciséis nombres, dieciséis personas a los que la vida puso al límite de la resistencia humana y a la que vencieron.

Mi máximo respeto y la admiración más absoluta.

Fotos s de la web www.carlitospaez.com

 
Photo 1 of 63